Como follar en un baño

By | August 21, 2015

Creo con el título de mi historia es bastante clarificador, pero antes de nada me presentaré, soy Mario, amigo de ladysensual y la he aceptado el ofrecimiento de contar alguna de mis experiencias sexuales en su blog de relatos eróticos

El mes pasado a mitad de Julio con un calor que te mueres, el lunes por la tarde harto de la oficina salí y me acerqué a las 5 de la tarde a tomar una cerveza, a uno de los pocos bares que había abierto en el polígono a esas horas. Con semejante panorama no me extrañó que fuera el único cliente, así que como no había mas gente, la camarera y yo nos pusimos a chalar del calor, de la piscina etc, En un primer momento no me había llamado la atención, una chica normal, delgada morena, con el pelo recogido con una goma y con unos leguins negros y una camiseta blanca, pero poco a poco la soltura que mostraba me hizo empezar a soñar con ella, con esa boquita de piñón…

sexo en el servicio de un bar

He de reconocer que cuando aquel lunes volví a la oficina, casi dos horas después, llevaba un empalme del 15, aquella camarera me había hecho soñar, yo estaba casado pero mi sexo era muy esporádico y muy previsible.

Todas las tardes volvía, sabiendo que no habría nadie o casi nadie y poco a poco fuimos cogiendo confianza y el jueves por la tarde la conversación subió algo de tono pero siempre de forma impersonal, y al volver a la oficina, me preguntaba si ella también estaría deseosa como yo de echar un buen polvo, porque por mucho que se diga, a las mujeres también las gusta follar de forma pasional y dar rienda a sus deseos mas mórbidos.

El Viernes a la hora de comer ya no hacia más que pensar en ella, así que a las cinco en punto me presente en el bar, justo cuando bajaba la verja…de repente me quedé pálido pero ella, tan risueña como siempre me dijo

No te preocupes que para ti sí esta abierto, además aun me queda por rellenar las cámaras, es que los Viernes cerramos a las 5.

Pasé dentro y detrás de mí, ella, bajando el cierre casi hasta bajo,

Dentro del bar a pesar de tener echado el cierre se vestía bastante bien y con el calor que hacía fuera hasta se agradecía aquella semipenumbra.

Me senté en el sitio de siempre, sin pedirla me puso mi típica cerveza, al tiempo que se ponía una ella y entra medias puso unas patatas fritas para ambos.

Rodeó la barra y mientras hablamos se puso a barrer, aquella tarde a mi me pareció que estaba más sensual que nunca: el pelo recogido con una goma, una camiseta roja (que a mi criterio escondía unos pechos de una talla 95) y unos leguis grises que transparentaban sus braguita de color rosa, se notaba que llevaba lo que las mujeres llaman “bragas ponibles” pero mi paquete ante aquella visión estaba completamente erecto.

Mi polla estaba a punto de reventar, que ganas tenia de encularla, trataba de permanecer inalterable pero solo viendo como se movía aquel culo, me estaba mojando todo el bóxer.

Dejó el cepillo apoyado en la pared y se acercó a beber un sorbo de su cerveza, casi me estaba rozando y creo que se fijo que mi paquete estaba muy abultado, cosa que la pareció agradar.

Comiendo una de las patatas, un trozo se rompió y cayó encima de mi pantalón, en el momento que me lo iba yo a quitar, ella estiro la mano y dijo: Tranquilo yo te la quito que luego queda grasa en el pantalón.

El roce fue muy sutil, apenas imperceptible pero con las yemas de los dedos me rozó el paquete, y ese momento me miró y sin pensarlo dos veces alargue la mano y la rodee con el brazo atrayéndola hacia mí, el escaso medio metro que nos separamos

Me lancé a besarla cosa que ella aceptó de sumo gusto, mientras la comía la boca, ella me rodeo con los brazos y me agarro la parte de mi culo que quedaba libre ya que aun yo seguía sentado en la banqueta

Mis manos se lanzaron hacia aquel culo que llevaba toda la semana deseando, le agarre con fuerza y metí las mano por debajo del leguis y sentí la tela suave de su braguita.

Ella se separó y me dijo: Aquí no, sígueme

Me condujo hacia el fondo del bar, entró en el baño de señoras y me hizo pasar, cerró la puerta tras ella y se lanzo a comerme la boca, al tiempo que sentía como su mano sobaba mi polla.

Me puso a comerla el cuello, mientras que mis manos la sobaban el culo medio desnudo, ya que la había bajado como había podido los leguis y las bragas, en ese momento oí como decía entre jadeos:

Estoy casada y no quiero que se entere de ésto nadie y además no quiero que me folles como follan los matrimonios

Así que la di la vuelta, y la hice apoyar las manos en el lavabo del servicio, mientras que la decía: tu marido no te folla el culo y yo estoy deseando rompértelo

La baje hasta abajo los leguis y las bragas y vi un culo pequeñito, separe con ambas manos las nalgas y vi un pequeño agujerito que hizo que mi polla aun medio guardada empezara a segregar jugos

Me abría la bragueta, agarre mi polla con la mano derecha y la conduje hacia aquel agujerito, empuje con suavidad y cuando note que estaba entrando hizo fuerza hasta que noté como mis huevos chocaban contra sus nalgas, ella gemía, y con cada gemido mi excitación aumentaba, notaba como mi polla seguía segregando líquidos, así que saque la polla y la volví a meter, esta vez de un simple empujón, con mis manos la abrace desde atrás agarrando sus tetas aun por encima de la camiseta.

Tan excitado estaba que casi no sabia ni lo que hacia, saqué la polla con intención de volvérsela a meter cuándo ella se dio la vuelta y me hizo sentar en la taza, ella de pies tenia ojos de estar gozando como una verdadera perra, los ojos la delataban que estaba disfrutando como jamás había hecho.

Se saco los leguis y las bragas por los tobillos, y por primera vez pude ver su coño depilado con una minúscula tira de vello negro en vertical, alargue la mano y se lo toque, estaba realmente húmedo, al igual que mi polla.

Pero estaba claro que ahora sería ella la que llevaría la batuta, me cogió la mano, la separo de su coño y se sentó encima de mí, agarro mi polla con su mano y la condujo hacia su coño, al tiempo que me comía con su lengua, noté como se introducía en su vagina y empezó a cabalgarme, primero despacio, pero poco a poco mi polla se fue amoldando a estar dentro de su vagina y ella empezó a aumentar el ritmo, se volvió frenética, llegue a pensar que me partiría la polla, pero no fue así, y durante 5 minutos estuvo cabalgándome o mejor dicho follándome, hasta que llego un punto que noté que estaba llegando al orgasmo, lo cual hizo que yo me corriera y creo que coincidimos los dos en el momento de echar la leche.

Después de un minuto, sintiendo como me salía pequeñas cantidades de leche dentro de su  coño y como ella al tiempo me estaba empapando mi polla, nos quedamos quietos, se abrazó a mi, y dijo: ha sido fantástico

A lo cual la conteste (más o menos …ya que no recuerdo exactamente que palabras dije) Tanto que me gustaría repetirlo

Al cabo de unos minutos, se levantó con cuidado, liberando mi polla de su sexo, se acercó a la taza, cogió un trozo de papel y vi como se secaba su coño, sus muslos…me levanté y ella me alargó un trozo de papel y sequé mi polla aun con restos de mi semen y del suyo.

Nos vestimos, y regresamos a la barra, acabe la cerveza y cuando la dije: ¿Qué te debo?

Ella contestó: Nada, invita la casa, siempre y cuándo vuelvas a verme.

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