Segundo encuentro en el crucero

By | January 5, 2017

He recibido muchos correos preguntándome si durante el crucero, volví a tener otro “encuentro” con aquel joven que había “conocido” en el gimnasio del barco…la verdad es que sí y como he notado que muchos de vosotras y vosotros estáis interesados os lo voy a contar.

Desde aquella “penetración” en los baños adyacentes al gimnasio no había dejado de pensar en él y no hacía más que buscarle con la mirada por el barco pero nunca le vi… hasta aquella noche, era la noche que llamaban “la cena de gala” y apenas me había para cenar con mis hijos y mi marido, cuándo al mirar hacia a mi marido y levantar la vista por encima de su hombre le vi: estaba sentado al lado de una morena pero me di cuenta que según hablaba con ella me estaba mirando.

Todo se agitó dentro de mí y de repente como una tonta me puse a repasar mentalmente como iba de arreglada, menos mal que por ser esa noche la cena de gala del barco me había arreglado más de lo normal:

Me había puesto un vestido vaporoso negro y blanco que me llegaba por las rodillas y que tenia un pequeño escote pero que insinuaba mi sujetador de encaje.

Normalmente me ponía ropa interior cómoda pero aquella noche por ser la penúltima del viaje y sabiendo que mis hijos se quedarían en la discoteca hasta el amanecer, me había puesto la lencería que me había regalado mi marido por mi cumpleaños con el fin de seducirle al volver al camarote y me follara.

Si te estás preguntando que ropa interior llevaba puesto, no tengo inconveniente en contártelo: sujetador y braguitas a juego, con puntilla en todos los bordes, y la tela semitransparente con bordados de flores.

penetrada-por-detras

(Una hora antes cuándo me estaba vistiendo y me iba a poner el vestido me di cuenta que mi marido me estaba mirando con ojos de vicioso y que el bóxer estaba  muy abultado, por lo que le sonreí y solo le dije….esta noche….)

Pero ahora, sentada allí a punto de empezar a cenar, lo que menos pensaba yo era en mi marido, mi cabeza sólo pensaba en ser de nuevo follada por mi “amigo gimnasta”

A lo largo de la cena, el cruce de miradas entre aquel joven y yo fueron constantes, estaba decidida a tener mi segundo encuentro con él, sentía que mi vulva estaba hinchada por los vasos sanguíneos del deseo, del ansia de volver a follar con él, y de repente me di cuenta que me había puesto un salvaslip…eso no lo podía ver él…me disculpe de los compañeros de mesa y me fui al baño, al cerrar la puerta tras de mi y bajarme las medias…las ganas de hacerme un dedo fueron enormes pero trate de aguantarme, así que hice a lo que había ido, me quité el salvaslip, me pase una toallita perfumada por el sexo y me seque un poco.

Al sentarme de nuevo en la mesa ya empecé a sentir que la humedad impregnaba la braguita…ufff.

Después de los postres pasamos al baile y aquel joven había tenido la precaución de colocarse con su amiga (presentía que era su novia) próximo a nosotros.

Estuve bailando con mi marido un lento, acaramelados y notaba su polla dura contra mi vestido y eso me daba morbo porque yo no hacía más que pensar en mi joven amigo…con mis 48 años lo que queremos es que nos follen a saco, que nos lo hagan casi todo y nosotras dejarnos llevar…y ese aquel joven había sabido dármelo, los apenas 30 años que tenía los tenía concentrados en su miembro viril.

Pensaba como podía escabullirme de la discoteca cuando me acordé que los zapatos eran nuevos, así que le dije a mi marido que se tomara algo con los chicos mientras que yo bajaba al camarote a ponerme una tirita, cosa que hizo sin rechistar.

Empecé a andar a la salida y al pasar cerca de mi “joven amigo” le miré y entendió mi mirada porque no me había alejado ni 15 pasos cuando de refilón le vi que venía tras de mí.

Mi camarote estaba en la tercera cubierta, asé que fui al ascensor y cuando estaba a punto de cerrarse las puertas entró él pero subió más gente y tuvimos que disimular.

Llegamos a la tercera cubierta y me dirigí con paso rápido a mi camarote, entre decidida y tras de mi  entré él.

Según cerró la puerta me cogió desde atrás y apretó toda su polla contra mi culo mientras me abrazaba, le dije “sólo tengo 10 minutos… “a lo que respondió “más que suficiente…”

Al volverme para besarle, me agarró por los brazos y me hizo sentar en la cama, se arrodilló y me separo con ambas manos las piernas, sin dejar de mirarme a los ojos, deslizo sus manos hasta agarrar mis bragas y sacármelas por los pies.

Con mis bragas en su mano, vi cómo se las acercaba a la cara y las olía, mis bragas estaban manchadas de flujos cosa que pareció volverle loco.

Jamás había visto como un hombre olía mis bragas y aquello hizo que mi libido se disparase, me sentía como una perra en celo.

Introdujo su cabeza entre mis piernas, noté como me lamía con la lengua según subía hacia mi coño, sentí como la punta de su lengua lamía mi vulva, luchando por penetrar mi coño.

Mi sexo parecía una charca de patos y él no hacía más que lamer y lamer, me estaba volviendo loca.

Saco su cabeza de entre mis piernas y me hizo poner a cuatro patas encima de la cama…no sabía que es lo qué me iba a hacer…me echo la parte baja del vestido sobre la espalda, quedando mi culo al descubierto y cuándo note cómo me separaba con las manos las nalgas y sentí como un dedo suyo jugaba con mi ano, vi claro lo que iba a pasar…iba a tener sexo anal.

No era mi primera vez que me jodían por el culo pero nunca de forma tan directa, sin preliminares, apenas había pasado unos segundos que había sentido su dedo en mi agujero cuándo note que su polla luchaba por penetrarme…aun mi agujero estaba seco pero así y todo él pujaba y pujaba, parecía una fiera atacando a un animal indefenso…aquellas embestidas era lo que yo desea me sentía como una puta usada, y eso me hacia sentirme muy perra.

Al cabo de unos minutos consiguió meterla dentro…sentía ganas de correrme de no sé …mis gemidos debían ser increíbles pero yo ni me daba cuenta…por cada embestida mi gozo era mayor.

Me giré y me eche boca arriba sobre la cama, separe las piernas y le dije nos quedan 5 minutos solo…se echo encima mio y sin ningún tipo de preámbulo ni beso ni caricia, agarro su polla con la mano, la encamino hacia mi coño y pujo para que entrara dentro de mi…fue todo tan violento que el placer y el dolor fue todo uno pero la saco aliviándose la presión de mi coño y volvió a meterla, esta vez sí, todo fue placer

Mientras nos mirábamos a los ojos, sin darnos ni un solo beso, estuvo metiéndomela y sacándola hasta que me llegó el orgasmo. Fue intenso violento, le envolví su miembro con todo mi corrida.

La saco y se me quedó mirando: “¿satisfecha?”

Le dije: A medias pero no hay tiempo…..le alargue una toallita del paquete que tenía en la mesilla y le vi como se limpiaba la polla mientras yo hacia lo mismo con mi coño

Le vi como guardaba su polla dura debajo de su bóxer y se subía los pantalones mientras yo me acaba de secar todos sus fluidos…

Le dije…”siento que tú no te hayas corrido”…respondió “No te preocupes, he disfrutado mucho tirándome a una madurita como tú”

Le dije anda vete que ahora subo yo…le vi salir mientras recogía mis bragas del suelo deseando volver a follar con él y que se corriera dentro de mí…

Estaba a punto de ponerme las bragas cuándo pensé…esta noche voy a ser una perra y mi marido tendrá que follarme como una puta…(con dos copas de más mi marido se volvía un obseso del sexo) así que me arregle el pelo, me retoque el maquillaje y sin bragas debajo del vestido vaporoso me encaminé de nuevo a la discoteca, dispuesta a ser follada en una misma noche por dos hombres diferentes: mi joven amigo y mi marido….

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