Sexo pasional en hotel con desconocido de chat

By | August 20, 2015

Era pleno mes de Julio, y llevaba 4 días por temas de trabajo en León, y como por las tardes y las noches nadie recibía a una comercial como yo, me entretenía en charlar por los chats y así mataba el tiempo.

Estaba acabando de comer cuando sonó el pitido de mi móvil,  que había recibido un nuevo Wasap y tal como me imaginaba era  Alejandro, aquel chico misterioso que solo le conocía desde hacia dos días y solo por chat, estaba también alojado en un hotel de León, y aunque también comercial no se dedicaba al mismo sector que yo.

El wasap era escueto y directo “Quiero conocerte en persona”

Mi primera reacción fue contestarle que no pero después de 10 años de casada, la monotonía había inundado mi matrimonio y parecía que mi joven amigo le pasaba lo mismo, como me había contado la noche anterior mientras chateabamos…Antes de que pudiera contestarle me llegó otro wasap:

¿Dónde estás? ¿Qué llevas puesto?

Me hizo gracia su impaciencia, me gusta lo pasional, lo impetuoso, estoy harta de que me “hagan el amor” (y no enterarme de nada…) deseo ser poseída, tomada, follada cómo se follan a las prostitutas…mi marido incluído (de eso estoy segura)

Le contesté: Vestido de verano, con escote y zapatos planos

Su respuesta: ¿Y… debajo?

Mi wasap: Ropa íntima…no voy a ir por la calle sin bragas…pero que creo que te gustaría, ya te dije anoche que soy una amante de la lencería fina

Su wasap: Anda por favor, cuéntamelo

El mío: Minibragas verdes con semi transparencia en la parte delantera y totalmente transparente en el culete

Lo siguiente que recibí me dejó sin habla: una foto de su bóxer negro ajustado totalmente abultado…acompañado de una sola palabra: VEN

Estaba indecisa, por un lado deseaba ir con él y pasar la tarde…por otro lado era un completo desconocido…pero a veces el deseo de sexo puede con todo y yo sentía como mis minibragas verdes estaban mojándose en exceso.

Mientras pedía la cuenta al camarero, le puse ¿Dónde?

Al instante él me indico su hotel y su número de habitación. (cosa que por discreción no aportaré aquí esos datos)

Estaba a punto de levantarme cuándo una idea se me paso por la cabeza, y si sólo quiere el típico polvo que nunca me sabe a nada (he de reconocer que debo tener hormonas de hombre porque en cuanto al sexo…LO ADORO, cuanto mas salvaje y despiadado es, más me encanta, ¿o es que te pensabas que las mujeres no tenemos fantasías orgásmicas totalmente lujuriosas?)

Le dije: directa y claramente (el anonimato da fuerzas para decir estas cosas): No quiero mimos, no quiero halagos, NECESITO SER FOLLADA, necesito que me den placer,  necesito que me tomen de todas las formas posibles, estoy harta de los polvos de 10 minutos de forma vaginal y en la postura del misionero.

Su Wasap no dejo lugar a dudas…la foto de su pene erguido, depilado, desnudo …ufff aquello ya me superaba, pocas pollas habían visto como aquella…así que sin más miramientos me encamine hacia su hotel.

Apenas tarde 10 minutos en llegar, subí en el ascensor busque el número de habitación, y antes de llamar a la puerta, me desabroche un botón mas del vestido, dejando entrever mi canalillo y la puntilla de mi sujetador, estaba decidida a desfogarme y echar el polvo de mi vida.

Al cabo de medio minuto la puerta se abrió, y apareció Alejandro, era moreno, delgado, ojos castaños, nada extraordinario pero tampoco feo, vestía una camisa blanca con las mangas arremangadas y unos vaqueros.

La habitación estaba en penumbras cosa que se agradecía por el calor que hacía en la calle y lo cual le impregnaba de un halo de misterio, de secreto que hizo que aumentara mi deseo te tener una aventura extramatrimonial

Cerró la puerta, se volvió y sin mas miramientos se acercó a mi me agarró por la cintura y nos empezamos a comer la boca, sentía sus manos recorrerme la espalda y agarrarme el culo, al tiempo que notaba su polla oprimida contra mi bajo vientre.

Aun estaba reponiéndome de aquel recibimiento tan impetuoso, cuándo me giro e hizo que apoyara mi cara y mi pecho en una mesa de escritorio, se colocó a mi espalda, metiéndome las manos por debajo del vestido y me bajó las bragas.

Al tiempo que me decía: Si deseas que siga separa las piernas y sino te puedes ir, no me gustan los polvos de misioneros….

¿Irme? Ni de coña, era lo que deseaba, estaba harta de los polvos de mi marido de diez minutos encima mío, como que fuera una apática o sin deseo por el morbo, así que gemí: Nooo, sigueeee házme todo lo que quieras

Se agachó y me sacó las bragas por los tobillos, arrojándolas a la cama, me levantó el vestido a la altura de la cintura dejando mi culo desnudo a su total disposición, y de repente sentí como algo mojado se introducía por mi ano, eran dos dedos suyos, (me estaba lubricando el ano), mi placer era total y no pude reprimir pequeños gemidos de placer, al poco noté cómo algo trataba de introducirse por mi culo, y no eran dedos, era su polla, por un momento pensé que no se había puesto un condón y no éramos precavidos  pero en aquel momento ya me dio igual, de repente hizo fuerza, y la polla se introdujo por completo en mi culo, chille de dolor y de placer, la saco prácticamente al instante, y yo ordené: métemela !!!

Acto seguido de nuevo metió un buen empujón volviendo a introducirme la polla casi por completo,  y empezó a aumentar el ritmo de veces que sacaba y metía la polla de mi culo….ufff era demasiado, yo me hubiera conformado con un polvo pasional pero aquello superaba con creces todas mis expectativas

Después de estar casi diez minutos recibiendo su polla en mi culo, me giró, y me quito el vestido por la cabeza, quedando solo vestida con mi sujetador, nos empezamos de nuevo a comer la boca y con habilidad me quitó el sujetador, me hizo girarme y me ato las manos con él,…aquello era nuevo para mi..me hizo ponerme de rodillas, y con la polla aun asomando por encima de sus bóxer aun a medio quitar igual que los vaqueros, me agarró y me hizo abrir la boca…claro que yo había hecho felaciones pero aquello…aquello era diferente…me introdujo toda el pene en mi boca, tocando su campanilla la campanilla de mi garganta, por un instante sentí vomitar, pero él sacó la polla y me la volvió a meter, jamás me habían echado un polvo bucal tan poco delicado, pero la zorra que llevo dentro de mi, estaba disfrutando como cuando siendo niña me masturbe por primera vez…

Sentía correr mis flujos por mi coño y deslizarse pequeñas gotas de mi semen por mis muslos cuando de repente mi joven amigo descargó toda su leche dentro de mi boca, así : Estando atada de manos, de rodillas con una polla enorme dentro de mi boca corriéndose, no pude por menos, que sin siquiera tocarme, tener un orgasmo, y chupar y chupar aquella polla….la cara de satisfacción que tenía mi amigo del chat no tenía precio y lo que había vivido me hacía sentir completamente viva.

Una vez acabó Alejandro, me ayudó a levantarme, me libero de mi atadura con el sujetador y muy amablemente me ofreció un albornoz.

Me invito a ducharme, a lo cual accedí encantada.

¿Qué que pasó después de aquello? Lo contaré otro día si realmente hay gente a quien le interese saberlo. Quizás lo que para mi es algo estrambótico y fuera de lo normal, para la gente es lo más cotidiano y lo practica a diario y por lo tanto no le suscita ningún tipo de curiosidad o morbo.

 

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