Café con Patricia

By | July 26, 2015

La había conocido a través de un chat y sin saber por qué le había aceptado ese café que tan insistentemente me había ofrecido. Así que aquella mañana después de dejar a los niños en el colegio me encaminé con paso dubitativo a la cafetería dónde había quedado con esa chica dos años mayor que yo, Patricia, casada al igual que yo y que entraba en el chat porque se aburría y también por dar algo de sal a su vida.

La vi a aparecer justo al mismo tiempo que llegaba yo, botas altas, abrigo con piel de borrego, jersey de cuello vuelto y una minifalda de invierno con unos leguis debajo, he de reconocer que la primera impresión fue muy buena. Nos saludamos con dos besos y pasamos dentro.

Hablamos de cosas triviales y poco a poco la conversación fue encaminándose hacia las relaciones sexuales con nuestros respectivos maridos que dejaban mucho que desear. Ella se mostró más decidida que yo al preguntarme si antes había estado con una chica y parece que mi respuesta negativa la gustó, porque fue aun más cariñosa conmigo.

Yo llevaba un pantalón de vestir negro y un sueter fino que realzaba mis pechos, de vez en cuando ella me ponía la mano en el muslo pero sin darle importancia, a mi aquel gesto me esta poniendo excitada, cosa que ella sabía porque cada vez se me marcaban más los pezones,  hasta que de pronto me dijo voy a pagar y creo que tu deberías ir al baño a…refrescarte…en un primer momento no sabia a que se refería pero la mirada lasciva que me dirigió me hizo entender todo.

Me fui al baño, nerviosa, me estaba lavando la cara cuando entró ella, la miré sin saber que decir pero ella me agarro la mano y me planto un buen beso, húmedo y jugoso, moviendo con avidez su lengua dentro de mi boca, deslizo la mano hacia mi entrepierna y me empezó a acariciar por encima del pantalón, yo me dejaba hacer, aquello era nuevo para mi, y solo podía gemir, aquello era una experiencia que jamás había sentido.

Me llevo al compartimento donde esta la taza y la cerro detrás de nosotras, se notaba que no era su primea vez, sin dejar de besarme bajo la mano y me abrió la cremallera, el roce de sus dedos con mis bragas me hizo temblar, (bragas que llevaban un rato húmedas) me hizo sentar y ella misma me quito los pantalones, yo estaba nerviosa y le decía: nos van a pillar y ella por respuesta seguía comiéndome la boca.

Me quito las bragas, ahí cometí un error al pensar que solo sería un café, y había elegido para esa mañana unas bragas muy cómodas pero nada sexys, pero eso pareció no importarla, y durante unos minutos se arrodillo y me comió la vulva, era sexo puro y duro, mis líquidos empezaron a fluir, pero de repente se levanto y mirándome dijo:  ésto solo es el comienzo de lo que te puedo dar.

Se guardo mis bragas en su bolso y dijo ponte los pantalones que nos vamos de compras.

Allí estaba yo, orgásmica perdida, mi sexo empapado de flujos viendo cómo se guardaba mis bragas en su bolso…aquello era demasiado …pero la hice caso me limpié un poco la entrepierna y me puso los pantalones y salí tras ella como una corderita…de compras con Patricia.