Follada en la oficina

By | July 28, 2015

Eran las 7 y media de la tarde y ya no queda nadie en la oficina, estaba apagando el ordenador cuando paso ella, no es que fuera espectacular porque tenía sobrepeso, aunque una cara muy bonita lo que unido a unos pechos, seguramente de talla 105 la hacía atractiva. Aquel día llevaba unas mallas negras ajustadas a su gran culo y lo primero que me fije es que se le notaba las bragas, y de repente me pregunte si  también se la notaría el coño a través de sus mallas elásticas….mmm debía tener un coño muy suculento.

Ella trabaja como secretaria en el departamento de recursos humanos y antes de irme me pareció buena idea despedirme, así que me encamine a su mesa, que estaba al fondo, a cubierto de un separador de mesa, y cuando sobrepase el separador, me quede estupefacto: estaba sentada en su silla con los ojos cerrados, y tenía su mano metida por debajo de las mallas, el movimiento que hacia era bien explicito: se estaba masturbando, me quedé perplejo sin decir nada mirándola, cuando de repente ella abrió los ojos y se quedo blanca, saco la mano de sus mallas y me dijo: Por favor no digas nada de lo que has visto

La respondí: por supuesto que no diré nada y si un día necesitas ayuda. Aquí me tienes.

Se notaba que estaba como una perra, porque lo único que hizo fue tirar de la malla y enseñarme su oriunda barriga y el comienzo de su vello púbico.

Mi polla estaba dura, erguida, empezaba a eyacular, y sin pensármelo os veces, me puse de rodillas y la baje hasta los tobillos sus mallas, hice lo mismo con sus grandes bragas negras, que todo hay que decirlo, estaban empapadas, la muy zorra seguro que llevaba casi toda la tarde caliente, lo que me encontré me fascino, un vello publico en forma de triangulo, muy cuidado y unos grandes y gordos muslos, la separe todo lo que pude y su coño parecía hacer chof chof, como pude introduje la cabeza y con mi lengua, la empecé a lamer el clítoris, Estaba claro que llevaba toda la tarde con un calentón del 15, porque apenas llevaba lamiéndola dos minutos cuando aquel coño empezó a segregar fluidos, cual rio desbocado, y el olor de su semen me hacia ponerme mas cachondo, empezó a gemir, cada vez mas alto, y yo seguía lamiendo todo lo que salía de aquel coño estrechito entre aquellos grandes muslos, cuando de pronto exploto en un gran orgasmo y me lleno de leche todos mis labios. La corrida había sido brutal, se quedo echada hacia atrás, con las piernas separadas, yo semi sentado en el suelo, aun con el sabor de su leche en mi boca, la observaba como aquel chochito pequeñito seguía fluyendo hilitos de fluidos.

Estaba claro que la había saciado, pero mi polla estaba dura, hasta me dolía de la opresión contra el slip, así que me levante y la hizo que apoyara sus grandes tetas contra la mesa, me puse por detrás, y moje mis dedos en su coño aun empapado de leche y se lo restregué por el ano, introduciendo un par de dedos, cuando pensé que ya era suficiente, de un tirón me baje los pantalones y el slip, mi polla segregaba líquidos y la agarre con la mano y la encaminé hacia su culo, en mi cartera del dinero guardaba un condón, pero no me apetecía perder el tiempo así que una vez que la tenía enfilada hacia su culo, presione con suavidad hasta que note como se introducía en su culo, ella lanzo un gemido sordo, lo que me envalentono, Salí hacia afuera pero sin sacar mi capullo de su culo, y la metí una envestida brutal, y luego otra y otra, ahora sus gemidos eras ruidosos y oía el chapoteo de su coño, porque había aprovechado que mientras yo  la follaba por el culo, ella se estaba masturbando, todo unido fue demasiado para mí, y me corrí de una forma exagerada dentro de su culo, al notar ella como la estaba dejando toda la leche dentro de su culo, la excito hasta tal punto que la paja que se estaba haciendo dio sus frutos y volvió a correrse.

Una vez terminados los dos, cada uno se subió su ropa, y dirigiéndome hacia la puerta la dije:

Así da gusto venir a trabajar

A lo cual ella respondió: el trabajo siempre es reconfortante.